DETOX - Salte de esa relación toxica. Mereces solo felicidad.
Todo empezó... de la nada. Como
esas historias que uno ve en las películas. Empezamos a hablar, y una vez
empezamos no paramos. "Buenos días" "Ya comiste" "Te
pienso", llamadas de horas y horas, nos contábamos todo... "Buenas
noches mío", "Buenas noches mía".
Era como lo que toda la vida había estado esperando. Me reía sin parar, podía
contarle todo, TODO, desde lo mío, hasta lo de mis amigas, lo de mi familia, lo
de mi trabajo... TODO. Y él siempre me escuchaba, me preguntaba, se interesaba
en todo lo que nadie nunca se había interesado. Se iba acordando de cosas, que
ni yo me acordaba... me sentía amada, me sentía plena... fui feliz...
Pero todo empezó a cambiar a los meses... vivíamos lejos y eso hacia
todo más difícil. Al principio me parecía lindo como prefería quedarse hablando
conmigo a salir con sus amigos. Pero después me di cuenta que no quería que yo
tampoco saliera... ni a la esquina. Me ponía a decidir entre verme una película
con mi mejor amiga a quedarme hablando con él. Se ponía bravo si estaba hablando
con mi mama y no con el.... y empezó la locura.
Yo obviamente lo quería... lo amaba. Y trataba de entenderlo... el nunca
había amado tanto, y no sabía cómo manejarlo... me quería solo para él,
guardada en una cajita. Y esa NO era yo. Peleábamos y se perdía días enteros...
yo me empecé a volver como el, loca, celosa, controladora.... algo que yo
tampoco era. Pero me manipulaba, y yo no tenía la fuerza ni los ojos para ver
lo que estaba pasando.
Yo le daba un like a alguien... y terminaba siendo una perra, una
cualquiera, una fácil.... Y yo me lo creía, me sentía mal... le rogaba perdón,
quitaba los likes, le daba unfollow a los tipos, el siempre SIEMPRE era la víctima.
Al mismo tiempo... coqueteaba con otras, yo no era boba, y me daba cuenta... trataba
de no hacer show... pero era imposible. Y cuando le reclamaba era YO la loca,
la psicópata... y bueno siempre la mala del paseo era yo.
Cada pelea que teníamos, terminaba
en llorada, en gritos en insultos. Y yo sabía que él era así, entonces me daba
miedo decir cosas, me daba miedo decir lo que sentía o no… porque no quería
gritos, ni insultos… La primera señal que vi de este comportamiento fue a su mamá.
Su mamá se aguantaba todo, y él se arrepentía… pero nunca dejaba de hacerlo… Y así
mismo paso conmigo. Mil perdones, mil promesas… pero los insultos nunca
paraban.
Mentiras, engaños, mentiras y más engaños. Y yo me aguantaba... porque
lo amaba. Él lo sabía todo de mi... pero yo de él... aparentemente no mucho. Sé
que me escondía muchas cosas, pero yo en mi mente me lo pintaba como el príncipe
azul... porque el sabia jugar con mi mente. Y yo seguía ahí, así me mintiera,
me hiriera, me hiciera llorar... me llenara de dudas y no de seguridad. Porque
el "amor" era más grande que todo... porque él me pedía perdón, e iba
a la psicóloga para poder cambiar. Y yo lo apoyaba, le creía que quería cambiar
y al mes... volvía a pasar lo mismo. Gritos, amenazas, groserías, noches
llorando sin parar. Pensé hasta en hacerme daño porque no le veía sentido a la
vida. Me sentí chiquita, DEMASIADO chiquita.
Hasta que me di cuenta que todo
estaba mal. Hasta que toque fondo. Hasta que me di cuenta que ya todo era mi
culpa por permitírselo. Yo lo deje hacer lo que el quiso conmigo… y por eso el seguía.
Pero me canse. Pare. Lo mande a la mierda. Y no fue fácil… nada fácil... porque
igual lo quería, porque igual siempre había tenido la esperanza de que pudiéramos
ser felices juntos y cumplir nuestros planes. Pero todo eso era una ilusión. No
era real. Eran mis sueños. Como quería mi futuro, y me di cuenta que con él,
eso sueños jamás se iban a cumplir… y solo iba a ser infeliz.
Y ahí empecé la jornada de amarme a
mí misma. De recuperarme. De entender todo lo que yo valía. Soy divina, soy
inteligente, soy exitosa, soy leal, soy honesta, soy una mujer de familia,
tengo una familia y amigos que me aman. Lo tenía todo. Y por él, sentía que no tenía
nada. Pero todo cambio. Y ahora me tengo a mí que soy lo más importante, tengo
a mi sonrisa, a mi alma tranquila y a mi corazón completo.
Nadie, nadie tiene porque decirte que hacer. Nadie tiene porque
juzgarte, controlarte o reclamarte por con quien sales o no sales. Nadie puede
decirte como vestirte, que foto subir, a quien seguir, o a quien darle like.
Nadie puede tratarte mal, nadie puede decirte perra, nadie que te ama te diría así.
Nadie debería hacerte daño a propósito, nadie debería prometerte y no cumplir.
Nadie debería ponerte a escoger entre esa persona o tus amigas, tu familia, tus
sueños.
Una relación sana SI existe. Y eso es lo que deberías buscar. Tu eres la
calma... no busques tempestad. Hay personas que simplemente son toxicas,
agresivas, manipuladoras, mentirosas. Y NO VAN A CAMBIAR. Tienes que entender
eso y alejarte apenas veas signos de cualquiera de estos defectos.
Una relación se
trata de crecer. Que si tú quieres viajar, él se ponga feliz cuando lo hagas o
se vaya contigo hasta el fin del mundo. Que si quieres salir a bailar, él se
vaya a bailar contigo, o confíe en ti si él no está. Que si el sale, tu estés
segura que nada va a pasar... no tienes por qué imaginarte nada porque sabes
que lo de ustedes es real. Una relación es para reír, reír sin parar. Una relación
tendrá problemas, tendrá peleas... pero busca a alguien con el que puedas
hablar, discutir tus diferencias y llegar a un acuerdo. HABLANDO. Busca alguien
que así este furioso contigo, no sea capaz de insultarte porque ante todo te
respeta. Busca a alguien que haga sacrificios por ti, alguien que te inspire a
hacer sacrificios por él. Busca a alguien que no te deje ir a dormir preocupada,
triste, llorando o brava. Busca a alguien que muera por conocer a tu familia y
que tu conozcas la de ellos. Alguien que quiera comerse el mundo a tu lado, que
tenga metas y quiera cumplirlas a tu lado. Que quiera ayudarte a cumplir las
tuyas y que toques el cielo.
Yo sé que muchas, MUCHAS están en una relación toxica. CORRE DE AHI, créeme
que no vale la pena. Los 10 min que te hace sentir bien no valen la pena por
las 15 horas que te hace sentir mal. No mereces llorar, no mereces sufrir
cuando sale por ahí, no mereces estar haciéndote mil películas, no mereces que
te mientan, no mereces nada de eso. Mereces el amor más lindo del mundo,
mereces poder dar tu amor y tu corazón sin que te lo vuelvan pedacitos.
Hazte un détox de personas, lo necesitas. Así eso lo incluya a él.... él
es toxico y solo te está matando por dentro. Déjalo ir.
Linda reflexión
ResponderBorrar